Los recuerdos respecto a la manera de jugar de la generación Baby Boomers (nacidos entre el 45 y el 64) y la generación X (nacidos entre el 65 y el 81) están centrados en cómo utilizaban objetos que encontraban en su entorno y simulaban con ellos situaciones y juguetes, dependían de su imaginación, por ejemplo: Un cepillo de embolar zapatos se convertía en un espectacular bus, las semillas de algunas plantas o piedras pequeñas  eran yaces, las ramas de árboles en forma horqueta era parte fundamental para crear una honda o cauchera para lanzar piedras, los ladrillos, mejor si estaban mojados, servían para dibujar en el piso de cemento la peregrina también llamada rayuela, golosa, etc, la bola de trapo para jugar fútbol, la vuelta a Colombia, con sus accidentes geográficos, para recorrerla con la «bolita uñita», llevaba horas, incluso días de imaginación y perfeccionamiento.

La evolución de la tecnología dio un vuelco en la fabricación de los juguetes y permitió crear objetos cada vez más parecidos a los reales. En la segunda mitad del siglo XX, el desarrollo de la electrónica permitió la invención de juegos cada vez más sofisticados, se transfirió la imaginación al creador del juguete.

El mercadeo y publicidad principalmente a través de redes sociales generan una fuerte influencia  sobre la adquisición  de juguetes que hacen parte de una cesta que se desborda de tantos que hay y de los cuales no se usan todos.

Hoy en día al crear conciencia sobre los límites y el cuidado del medio ambiente coge fuerza reutilizar materiales, gracias a ello se descubren y crean juguetes que fortalecen la creatividad al permitir construirlos desde cero, es lo que se ha implementado en Cayezul. Una caja de cartón se convierte en un parqueadero, un tubo de cartón en caleidoscopio, un CD en pirinola o en trompo, unas hojas de revista en rollitos coloridos para decorar y así muchas cosas más. Estos materiales que se convierten en juguetes, gracias a la imaginación de sus usuarios generan gran satisfacción durante todo el proceso. Construir el juego es parte importante de la diversión. En otras palabras, la diversión empieza en tu imaginación, continúa con la construcción y se desarrolla con su uso.

¿Tienes un recuerdo o una idea que te gustaría materializar?

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